jueves, octubre 30

Viaje por Lavalleja - Fotografías

La Cantera Bulldog, el Arroyo Molles y Villa Serrana.



Eran las 8 o 9 de la mañana cuando llegamos a la cantera, era domingo, por lo tanto no iba a haber gente trabajando. Primero fuimos al tajo donde sacan la piedra. casi 100mts. de profundidad y más de 600mts. de largo.







Grande fue nuestra sorpresa cuando de la nada, salió una enorme máquina que se asomó por uno de los bordes del foso de la cantera. Esta máquina realiza agujeros en la piedra, así como un taladro gigante, donde luego se pondrán las cargas explosivas.


Estuvimos hasta cerca del mediodía recorriendo la cantera, los hornos y los depósitos de cal. A pesar que era domingo había operarios trabajando más que nada en los hornos. Aquí fue que perdí una de las perillas del trípode de la cámara fotográfia, así que tuve que volver a todos los lugares por donde había pasado para volver a encontrarlo. Por suerte no estaba tan lejos y lo recuperé.
Luego de visitar la cantera, retornamos al omnibus y a la siguiente parada, el Arroyo Molles.


El camino nos llevaba directo al arroyo, entonces fue una sencilla caminata de unos 3 o 4 km.

Al llegar al arroyo decidimos almorzar, ya era pasado el mediodía.

Pasamos un rato recorriendo el arroyo, algunos se bañaron en el agua heladísima y otros optamos por recorrer el arroyo y subir un pequeño cerro donde podríamos ver todo el paisaje serrano y las vueltas del arroyo Molles.

Desde la altura podía verse la ciudad de Minas y Aiguá, las sierras de los Caracoles y la sierra de Aiguá. Subir no era complicado, pero el calor y el sol nos cansaba más rápidamente.


Cuando llegamos nuevamente al ómnibus eran las 17hs. así que aún teníamos tiempo para visitar otros lugares.


Decidimos entonces pasar por Villa Serrana.


Por allí solamente recorrí la represa y el parque. No me llamaba mucho la atención ni las fuerzas para recorrer un poco la villa con las casitas y las construcciones famosas, así como el Ventorrillo del arquitecto Vilamajó. Entonces la escala en Villa Serrana consistió en unas pocas fotos de la represa y un descanso bajo un árbol.

Luego de Villa Serrana fuimos al Salto del Penitente, pero, no es un lugar que me guste, es decir, el salto y todo lo natural que tiene, o tenía, fue echado por tierra con la horrible construcción de un parador. Este parador, contruído en un hormigón agresivo con el resto del paisaje circundante es un horror turístico, ya que no tiene nunguna piedad paisajística con la naturaleza que lo rodea.

Así llegó al final el viaje por Lavalleja y nuestro retorno a Montevideo.

1 comentario:

Fd. dijo...

Re linda picc
f/f?
bsooooo